dependencia

Me desperté como cada día, miré a mi lado, acaricie las sabanas y su tibieza seguía incrustada. Busque en mi mesa de noche, encendí un cigarrillo, y me dio asco, siempre me ha dado nauseas el olor a tabaco por las mañanas. Lo apague rápidamente y tape el cenicero para que la peste no siguiera llenando la habitación. Y pienso en que tendré que dejarlo, que me hace mal, que lo que me produce no es normal, pero soy demasiado débil.

 

       No podría vivir sin el, sin aspirarlo, sin sentirlo rozar mis labios, sin sentir como me invade, como me llena, como me asfixia, como me hace llorar, y me digo tonta mil veces, estúpida, estúpida, por que lo odio, odio su olor, su textura, su cuerpo, su piel, odio como dependo de el, como sufro cuando no está, odio su risa, sus pelos, odio sus ruidos, sus gritos, sus silencios, sus pisadas, odio las palabras que me escupe con odio, cerdo, cerdo, cerdo, cerdo, cerdo….

 

        Lloro, busco en mi mesita de noche y enciendo el segundo cigarrillo de la mañana, se que algún día me matará, uno de los dos me matará.

 

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar